martes, 31 de enero de 2012

Para qué queremos hacer teatro o para quién queremos hacer teatro


Cito a Jerzy Grotowsky:

El punto es que va desapareciendo la función del teatro que era evidente en el pasado. Actúa más el automatismo cultural que la necesidad. Las personas bien educadas saben que ir al teatro es necesario. Por lo general no van al teatro mismo, sino por una obligación general (…)
                                                                                       Respuesta a Stanislavsky


   El teatro nació como necesidad ¿para quién? para el gobierno quizá con fines políticos… para el pueblo quizá con fines sociales…para la Iglesia quizá…con fines religiosos…  Pero nace por y para una razón y lo lógico es que con el pasar del tiempo esa razón cambie, cambien necesidades, cambien pensamientos, lenguajes y por tanto los medios de comunicación, difusión de información y formación.
   
   El nacimiento del teatro data ya de miles de años, en la academia estudiamos esa historia y logramos obtener un pincelazo de cuándo y porqué el teatro representaba una verdadera necesidad social. Sin embargo yo me pregunto por qué no lo sigue siendo en la actualidad, ¿por qué las personas que llenamos las butacas nos saludamos en la fila? porque nos conocemos y de alguna manera convertimos al teatro en una micro-sociedad que es parte de todas las que conforman la “gran” sociedad en que vivimos.

Para quién hacemos teatro es una pregunta crucial en el “que-hacer teatral”, si el teatro (arte) es un lenguaje, insisto ¿quién tiene acceso a ese lenguaje? Llegar a “hablarlo” no es camino fácil lo sabemos, es una constante construcción y destrucción de paradigmas, paredes, cuadrados y todas esas “limitaciones” con que topamos cuando vamos tras la búsqueda de la “apertura mental” (Al menos mi objetivo de esta búsqueda es no ser presa fácil de lo que llamaría -trampas- que son recetas ya hechas de la vida, yo ando tras la construcción de mi propio ser …tratando en la medida de lo posible… lograr identificar -ideas ya enlatadas- para evitar CONSUMIRLAS)

Entonces, creamos una relación de comunicación casi impenetrable para quien, quizá necesita al teatro con urgencia, sectores de la población que merecen atención, merecen teatro del pueblo para el pueblo, con el fin de…tantos fines: educación, creación de espacios para la reunión social, difusión de información, humanización, expresión, salud y recreación…entre otros-tantos fines. Y nosotros nos encontramos tan lejos de ellos, a nivel geográfico, a nivel social, a nivel de lenguaje (comunicación)… Y encima considero que comunicarnos con ellos es casi imposible ya que vivimos sumergidos en nuestro propio mundo que no compartimos con todos, sino solamente con los que se nos quieran pegar en la cola.

Hacer teatro para nosotros mismos me parece EGOísta aunque válido y respetable…
Hacer teatro para el resto me parece un RETO por asumir, sino para qué Grotowsky se habría referido así al teatro ¿Cómo volvemos a darle al teatro, a nuestro “que-hacer teatral” una suerte de bien necesario para nuestra sociedad?


F|°  Rella