domingo, 28 de octubre de 2012

Reflexión Introducción al método


Respecto a la armonía que debe haber entre el cuerpo y la voz, considero que en los ejercicios que realizamos en este momento en clase, resultan de alguna manera distante a las exploraciones más básicas del entrenamiento actoral recibido en el primero y parte del segundo año de carrera. Para decir esto puedo fundamentarme en el poco juego que se hace siempre particularmente con los textos literarios. Considero que es un aspecto realmente delicado a la hora de la exploración y que se utiliza aisladamente.
De acuerdo con este argumento, considero natural que la relación cuerpo-voz se vea afectada con la inclusión de un texto literario que es bastante ajeno a nuestro entrenamiento, en fin no sé si a los actores que trabajaron con Stanislavsky les sucedió lo mismo, sin embargo él si menciona lo delicado que resulta esa coordinación cuerpo-voz a la hora de integrar el texto a la escena.
Y es que según lo visto en clase durante este semestre, enfrentarse a un texto, es necesariamente el análisis del mismo porque es nuestra materia prima, el punto del cual partimos para la representación o la creación. Los roles y personajes empiezan a cobrar vida a partir de sus parlamentos, nuestra tarea es estudiar estos, y con ello empezar a plantear las características de la situación en que se encuentran.
A propósito de este estudio y análisis del texto, Stanislavsky habla de la necesidad de encontrar al personaje en una localización espacial y temporal concreta, esto además de limitar su movimiento facilitará al actor la caracterización de su personaje. Considero a este punto muy acertado y me atrevería a añadirle que conocer el contexto de la obra nos permite además de elementos técnicos entender que o a quién representa mi personaje en la totalidad de la obra. Por ejemplo en mi caso, los personajes que interpreto representan según mi punto de vista en la obra un reflejo de la sociedad de dicha época, pienso en la importancia que tiene el papel de Duniasha En el jardín de los cerezos, y me encuentro una sirvienta que no comprende cual es su rol dentro de una familia que la ha criado desde pequeña y de la cual ha recibido una formación particular que la saca de su rol de sirvienta pero que tampoco la deja aspirar a un estatus mayor.
También en el caso de Arkádina, pienso que esta es símbolo de un estereotipo social sobre el artista-actor, y me planteo la posibilidad de que tan verdadero o falso puede llegar a ser su colocación social y la colocación que  los demás hacen de ella. Estos datos son tan solo una pequeña parte de mi análisis, pero ahora viene una capa más compleja de búsqueda, y es el encuentro con la intención y el subtexto del personaje, el “yo quiero” del que habla la lectura, lo que el personaje busca conseguir y es su valor sobre la escena.
Para dicha tarea las exploraciones libres son de gran ayuda, porque refuerzan el tipo de relación y atmósfera que puede tener la escena, además colocan a los actores en relaciones de proxemia y relación íntima entre los participantes de la misma escena. Pero la fase explorativa no puede ser infinita y hay que ir fijando cosas que funcionan para ir bocetar la escena. Y como dice Stanislavsky, la mejor manera de pasar a esta fase es la síntesis, capacidad necesaria para todo creador.
La síntesis implica que el actor logre identificar de la exploración aquellos elementos que funcionan para la escena y mantenerlos. Pero ¿Cómo mantenerlos y cómo identificar los elementos útiles? A estos dos grandes cuestionamientos nos enfrentamos todos los días. La concreción de elementos hallados va de la mano con lo dicho por Stanislavsky y que yo también comparto: una obligatoria memoria corporal y capacidad organizativa del pensamiento. Pero no basta solamente con esas dos herramientas para construir una escena es necesario que haya además una visión externa, alguien que puede decirnos que es lo que se mira de afuera para que el actor no caiga en la zona cómoda y tampoco en lo ambiguo.
En el caso de Stanislavsky, él habla de un maestro, alguien que guíe al actor en la exploración de sus posibilidades, las posibilidades que este no cree capaz de encontrar, en los obstáculos que no cree capaz d resolver. El maestro debe enseñarle lo más importante y es la libertad de su propio cuerpo. ¿Y para qué el actor debe encontrar esto?
El actor necesita sentirse dueño de sí mismo tanto físicamente como mental y emocionalmente, necesita poder controlar estos aspectos para disponer de ellos en el trabajo sobre la escena.
Relacionado a este tema, encontramos un aspecto que se repite en reiteradas ocasiones y es sobre el dilentantismo; aquellos actores que piensan en las vías fáciles en la exhibición de lo superficial, quienes no trabajan lo de adentro sino solo la apariencia, no logran conectar al público con lo que para él es el verdadero arte. Respecto a este tema, mi opinión personal es que para el creador el probar “lo nuevo”, debería ser el pan de cada día, además el no apegarse a las estructuras o las fijaciones, ya que el probar cosas nuevas nos mantiene en la frescura de la primera vez o sea lo real y/o orgánico.
A cerca de lo real u orgánico, debemos tomar en cuenta ciertos aspectos, considero que el más importante y que se menciona en la lectura está relacionado con el conflicto, la dualidad, el siempre tener una tensión entre dos opuestos. Este es un principio básico no solo del teatro, sino de la vida como tal, el querer y no poder nos da una característica de dinamismo a las situaciones de la cotidianeidad. Una lucha entre dos ideas, dos deseos dos pensamientos, hace que las cosas cobren un interés llamativo para los demás, para el público. El conflicto por lo tanto, se debe  manifestar a nivel macro, mediano y micro; desde la obra en su generalidad, como en cada actuación y papel, por más pequeño que sea.
Estos comentarios son perceptibles a nivel teórico, sin embargo a nivel práctico se complican y el que habiten en nuestro pensamiento no es útil para la escena si allí se quedan, es necesario llevarlos a lo práctico, al cuerpo y a la voz.
Sobre esta tarea trabajamos día con día las confusiones en el proceso considero que son normales y que una vez superadas con el constante entrenamiento, estaremos listos para complejidades mayores.

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